Con su venia, presidenta.
Compañeras y compañeros legisladores:
Hoy someto a su consideración una reforma a la Ley de Aviación Civil que responde a una realidad que miles de mexicanas y mexicanos hemos vivido: la sobreventa de boletos, la falta de claridad en las tarifas y los cobros indebidos que colocan al pasajero en una posición de desventaja frente a las aerolíneas.
El transporte aéreo no es un lujo; es un servicio estratégico para el desarrollo nacional. México movilizó más de 82 millones de pasajeros en los primeros ocho meses del año 2025. El sector aporta más de 88 mil millones de dólares al Producto Interno Bruto y sostiene 1.8 millones de empleos. Es una industria fundamental para el turismo, el comercio y la integración regional.
Precisamente por su importancia económica, el transporte aéreo debe operar bajo reglas claras, equitativas y transparentes.
Actualmente, la Ley de Aviación Civil regula las consecuencias de la sobreventa cuando el daño ya se ha producido, pero no prohíbe expresamente la sobreventa deliberada; es decir, permite vender más boletos que asientos disponibles y únicamente establece compensaciones cuando el pasajero ya ha sido afectado. La práctica consiste en estimar cuántos pasajeros no se presentarán y vender esos lugares adicionales. Cuando la estimación falla, el pasajero paga las consecuencias.
El proyecto que hoy presento propone reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley de Aviación Civil con tres objetivos centrales: primero, prohibir la sobreventa deliberada sin transparencia; segundo, reforzar la transparencia tarifaria; y tercero, evitar cobros indebidos relacionados con el equipaje.
En materia de transparencia tarifaria, se adiciona una fracción III al artículo 42 Bis para establecer de manera expresa que queda prohibido cobrar sobrecostos por conceptos de equipaje extra, exceso de equipaje o cargos análogos que no hayan sido informados de manera clara, previa, expresa y desagregada al pasajero en el momento de la contratación. Con ello se fortalece el principio de información clara y se armoniza la práctica comercial con la Ley Federal de Protección al Consumidor, otorgando a la Profeco bases más sólidas para sancionar conductas abusivas.
Respecto a la sobreventa de boletos, se adiciona el artículo 51 Bis. Se establece que queda prohibida la sobreventa deliberada de boletos por parte de los concesionarios o permisionarios. Excepcionalmente, podrá admitirse la expedición de boletos en número superior a la capacidad disponible únicamente cuando concurran causas justificadas de carácter operativo o comercial, de naturaleza extraordinaria, no previsible y debidamente acreditada conforme a los lineamientos que emita la autoridad aeronáutica competente.
En estos supuestos, el concesionario o permisionario deberá informar de manera previa, clara y verificable al pasajero, desde el momento de la oferta y adquisición del boleto, que se trata de un boleto sujeto a sobreventa, haciendo constar dicha circunstancia en el documento de transporte o medio electrónico equivalente. La falta de documentación, de reporte o la falsedad en la información se considerará infracción grave en términos de la legislación aplicable.
Esta iniciativa no ignora la realidad económica del sector. Sabemos que la aviación opera con márgenes estrechos y enfrenta altos costos operativos. Por ello, no se plantea una prohibición absoluta e inflexible, sino una regulación responsable. Se prohíbe la sobreventa deliberada sin transparencia y se permiten únicamente excepciones justificadas, extraordinarias, documentadas y supervisadas por la autoridad.
El pasajero debe saber, desde el momento de su compra, si su boleto está sujeto a riesgo de sobreventa. La información no puede aparecer después; debe ser clara, verificable y trazable.
Esta reforma busca acercar nuestra legislación a las mejores prácticas, fortaleciendo la protección del consumidor sin comprometer la viabilidad del sector.
Compañeras y compañeros: un mercado competitivo requiere reglas claras; un sector estratégico requiere confianza pública. Esta reforma busca precisamente eso: equilibrio entre viabilidad operativa y derechos del pasajero.
Por lo anteriormente expuesto, solicito el respaldo de esta honorable asamblea para avanzar hacia un transporte aéreo más transparente, más justo y confiable para todas y todos.
Es cuanto. Muchas gracias.









