Con su permiso, diputada presidenta.

La justicia laboral ha sido desde hace siete años uno de los ejes más importantes del Gobierno federal y de las cámaras de legisladores federales, muestra de ello son los aumentos al salario mínimo y las reformas a la legislación laboral para aumentar de 6 a 12 los días de vacaciones, el reconocimiento de los trabajadores de las plataformas y las medidas para garantizar el respeto al derecho de libertad sindical, entre muchas otras reformas laborales. Se dice ya, que vivimos una primavera laboral.

En marzo del año 2025 en el Grupo Parlamentario del Partido Verde presentamos una iniciativa para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales como parte de nuestra agenda legislativa. Este antecedente reafirma la congruencia y el compromiso permanente de nuestra bancada con la defensa de los derechos laborales y con la mejora sustancial en la calidad de vida de las y los trabajadores de nuestro país.

El día de hoy, junto con mis compañeras diputadas Celia Esther Fonseca Galicia, Mayra Espino Suárez, Cindy Winkler Trujillo y Ruth Maricela Silva Andraca, presento esta propuesta, la cual es una expresión de nuestro compromiso con el trabajo digno y el bienestar de la clase trabajadora.

No es una cuestión menor ni un simple ajuste técnico, esta reforma tendrá un profundo impacto para 15 millones de trabajadores mexicanos y mexicanas que sostienen el desarrollo de este país.

La reducción de la jornada laboral puede ser una realidad en este periodo legislativo.

El trabajo no es sólo un medio de ingreso para la clase trabajadora, es un derecho humano y es nuestra obligación como legisladoras y legisladores federales mejorar las condiciones laborales de la clase trabajadora.  

Hoy sometemos a consideración de este honorable pleno, la reforma a la Ley Federal del Trabajo para establecer y reafirmar nuestro compromiso, una jornada máxima de 40 horas semanales, así como la reforma al artículo 123 constitucional, para que se modifiquen los días los días de descanso y en lugar de ser uno, lleguemos a ser dos.

 Esta reducción de la jornada mejorará la calidad de vida de los mexicanos, nuestra legislación ha tenido por décadas una jornada de 48 horas semanales, lo que implica que nosotros trabajamos 2 mil 100 horas al año, somos de los países que nos encontramos por debajo de la India, Paquistán, Sudán, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Zimbabue.  

Las consecuencias de este modelo tradicional se traducen en desgaste físico y emocional, limitaciones para el desarrollo familiar y personal, incrementos de riesgos psicosociales y afectaciones significativas a la salud integral de las personas trabajadoras.

Estos impactos se agravan cuando se trata de mujeres, quienes suelen asumir el rol de cuidadoras no remuneradas, y en adultos mayores, por ello es indispensable avanzar hacia la jornada laboral de 40 horas semanales, distribuidas en cinco días con dos días de descanso, sin reducción salarial.

La evidencia comparada y las experiencias en otras economías como Alemania, Francia, España, Chile y Colombia nos muestran que la reducción de la jornada laboral no solo favorece la productividad y la salud de las personas trabajadoras, sino que también puede incentivar la generación de más empleos formales y fortalecer el tejido social y económico, además, esta reforma reconcilia nuestra legislación con instrumentos internacionales de la Organización Internacional del Trabajo.

El día de hoy México está frente a una oportunidad histórica para actualizar su marco constitucional y legal en materia laboral, esta reforma no solo dignifica la jornada de trabajo, sino que reconoce el valor del tiempo de las personas trabajadoras para su desarrollo humano, su vida familiar, su participación social y su bienestar integral.

Por estas razones, con pleno respeto y compromiso, exhorto a este pleno a que caminemos hacia la aprobación de estas reformas, por las 40 horas, ¡ya!

Muchas gracias.