- La reforma plantea incorporar atención socioemocional y apoyo psicológico permanente en el sistema educativo.
- La salud mental de la niñez y la adolescencia no puede seguir postergándose.
Luego de los hechos ocurridos en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente de quince años presuntamente asesinó a dos maestras dentro de un plantel escolar, la senadora Rocío Corona Nakamura presentó una iniciativa para incorporar la salud socioemocional en los planteles y programas de estudio.
Señaló que su iniciativa, que busca reformar la Ley General de Educación, busca establecer programas de asesoría, orientación y atención psicológica en escuelas públicas de primaria y secundaria, además de planteles particulares de esos niveles.
Asimismo, establece que en cada plantel educativo exista al menos una persona profesional en psicología, lo que permitirá promover la salud socioemocional e identificar de manera temprana conductas de riesgo.
“Esta propuesta tiene un enorme valor porque entiende que la educación no puede limitarse a transmitir conocimientos. Educar también implica cuidar y acompañar”, afirmó.
Corona Nakamura dijo que es necesario pasar de una reacción tardía a una prevención oportuna, interviniendo antes de que las crisis escalen. Señaló que muchas conductas agresivas o cambios de comportamiento en el aula pueden estar vinculados con entornos de violencia, abandono o necesidades emocionales no atendidas.
La legisladora subrayó que miles de estudiantes enfrentan problemáticas cada vez más complejas y frecuentes, como ansiedad, depresión, aislamiento, violencia escolar, acoso, autolesiones, adicciones digitales y dificultades para relacionarse, lo que forma parte de una realidad en muchas escuelas del país.
Dijo que este tipo de situaciones muestran que no se trata de una falta menor de disciplina, sino de una fractura profunda en la salud emocional, en la contención social y en la capacidad institucional para detectar a tiempo señales de riesgo.
Corona Nakamura enfatizó que muchas conductas agresivas tienen origen fuera del aula, relacionadas con contextos de violencia, abandono o falta de atención, y advirtió que también existen señales silenciosas que no se detectan a tiempo.
Finalmente, afirmó que la salud mental de la niñez y la adolescencia no puede seguir postergándose. “Acompañar psicológicamente a nuestras infancias y adolescencias dentro de las escuelas es una decisión correcta, necesaria y urgente. Es una medida de humanidad”, concluyó.









