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EL USO DIARIO DEL GAS LP SE HA CONVERTIDO EN UNA BOMBA DE TIEMPO QUE PONE EN PELIGRO A MILLONES DE FAMILIAS EN LA CDMX: DIP. CLAUDIA MORALES

  • PVEM alerta por riesgos del gas LP y pide reforzar prevención, supervisión y mantenimiento en instalaciones

Urge reforzar acciones de prevención, supervisión y mantenimiento en instalaciones de gas LP ante los riesgos que representa su uso en la CDMX dijo la diputada del PVEM en el Congreso, Claudia Neli Morales Cervantes.

Advirtió que “el gas LP es indispensable en la vida diaria, ya que se utiliza en hogares, negocios, mercados e incluso hospitales; sin embargo, también representa un peligro constante para millones de familias” pues muchos de los cilindros carecen de mantenimiento lo que hace que aumenten los riesgos de fugas, incendios y explosiones.

Morales Cervantes, recordó que incidentes registrados últimamente en distintas alcaldías, como Benito Juárez, Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Azcapotzalco, han dejado personas lesionadas, pérdidas materiales y, en algunos casos hasta víctimas mortales.

La diputada ecologista reconoció que existen esfuerzos institucionales, “pero estos no han sido suficientes, ya que los accidentes persisten”. Entre las principales causas que ocasionan graves problemas se encuentran además de los cilindros en mal estado, instalaciones deficientes, prácticas irregulares en la distribución y falta de supervisión.

Por ello, planteó la necesidad de la prevención, a través de una mayor coordinación entre la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y las 16 alcaldías, con el objetivo de proteger a la población y evitar desastres.

La legisladora destacó que urge corregir instalaciones, retirar cilindros en mal estado y atender a tiempo posibles fugas tanto en casas, negocios, mercados y hospitales y con ello evitar tragedias.

URGEN CONTRATOS EN LENGUAS INDÍGENAS PARA FRENAR ABUSOS

  • Se busca poner fin a este abuso desde la raíz

Hay una realidad que indigna y que pocas veces se dice, en México miles de personas indígenasaceptan trabajos sin entender lo que firman.

En un país con más de 7 millones de personas hablantes de lenguas indígenas, casi 866 mil no hablan español. Esto las deja prácticamente indefensas al momento de conseguir empleo, porque los contratos laborales están escritos en un idioma que no comprenden.

Y aunque algunas personas sí hablan español, eso no significa que entiendan los términos legales de un contrato. Palabras técnicas, condiciones complejas y letras pequeñas terminan por convertirse en una trampa.

Ante esta situación, la diputada Paula Pérez Córdova impulsa una iniciativa que busca poner fin a este abuso desde la raíz y que las personas empleadoras estén obligadas a entregar los contratos laborales en la lengua indígena de cada trabajador.

Con esta medida se busca algo básico pero poderoso, que todas las personas entiendan sus derechos antes de aceptar un empleo.

Esta propuesta pone sobre la mesa una deuda histórica con los pueblos indígenas y lanza un mensaje claro, ya no más simulación, ya no más discursos vacíos. Es momento de garantizar justicia laboral para todas y todos, sin importar el idioma que hablen.

DIPUTADA REBECA PERALTA PROPONE ESTABLECER EL DÍA 30 DE NOVIEMBRE COMO DÍA DEL CHINANPERO

  • Con el fin de reconocer, visibilizar y preservar el sistema chinanpero

La vicecoordinadora del PVEM en la CDMX propuso el día de hoy establecer el día 30 de noviembre de cada año como el "Día del Chinampero en la Ciudad de México", a fin de reconocer, visibilizar y preservar el sistema chinampero como patrimonio cultural, ambiental y productivo, así como la labor histórica de las comunidades que lo mantienen vivo.

Subrayó que la labor de las y los chinamperos representa mucho más que la producción agrícola, es la preservación de una herencia milenaria que forma parte de la identidad de la ciudad y de sus pueblos originarios.

A través del trabajo en chinampas, varias generaciones han mantenido vivo un sistema sustentable que respeta los ciclos naturales, protege el equilibrio ecológico y fortalece el vínculo entre la tierra, el agua y la comunidad.

Reconocidos a nivel internacional por su valor ambiental, no solo provee alimentos frescos como lechuga, epazote, cilantro y verdolaga, sino que también conserva conocimientos tradicionales y prácticas agrícolas que han perdurado por siglos.

Actualmente, las y los chinamperos trabajan en condiciones adversas, con acceso limitado a apoyos institucionales y con escaso reconocimiento a su contribución alimentaria y a la conservación ambiental de la Ciudad de México.

A pesar de que su actividad beneficia directamente a la población urbana, existen aún rezagos en materia de financiamiento, capacitación, comercialización y protección del territorio.

En este contexto, urge reconocer formalmente la labor chinampera como actividad estratégica, impulsar apoyos económicos y para su desarrollo, proteger las zonas chinamperas frente al crecimiento urbano y
promover el consumo local y sustentable.

Respaldar a las y los chinamperos no solo es una acción en favor del campo, sino una apuesta por la sostenibilidad, la cultura y el futuro de la ciudad, finalizó.