PIDE PARTIDO VERDE BRINDAR ACOMPAÑAMIENTO EN EMBARAZO A NIÑAS Y ADOLESCENTES

  • Urge fortalecer las políticas públicas integrales, bajo un enfoque preventivo y de derechos, que garanticen el acceso a información y servicios de salud para niñas y adolescentes, a fin de reducir las brechas y atender los factores estructurales que perpetúan el embarazo en edades tempranas.

Con la finalidad de atender una de las problemáticas que aún afecta a nuestra sociedad, especialmente a un gran número de niñas y adolescentes de nuestro país, las y los senadores del Partido Verde presentaron una iniciativa para brindar acompañamiento integral durante el embarazo, parto y puerperio a niñas y adolescentes de manera oportuna y efectiva, asegurando su atención médica, protección jurídica, apoyo psicosocial y el pleno ejercicio de sus derechos.  

Explicaron que el embarazo adolescente es un problema que aqueja a todo el mundo, y que exige soluciones integrales a largo plazo. Destacaron que según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2019 se registraron alrededor de 21 millones de embarazos entre adolescentes de 15 a 19 años en países de ingreso mediano; mientras que en América Latina y el Caribe, la Organización de Naciones Unidas (ONU), estima que alrededor de 1.6 millones de adolescentes dan a luz cada año. 

Particularmente en nuestro país, subrayaron que, de acuerdo con la UNAM, las y los adolescentes inician su vida sexual entre los 14.6 y 15.5 años, además de que según el INEGI, en el año 2021 ocurrieron 147 mil 279 nacimientos en adolescentes de 15 a 19 años; y 3 mil 19 nacimientos en niñas menores a 15 años.

Destacaron que estos datos evidencian la urgencia de fortalecer las políticas públicas integrales, bajo un enfoque preventivo y de derechos, que garanticen el acceso a información y servicios de salud para niñas y adolescentes, a fin de reducir las brechas y atender los factores estructurales que perpetúan el embarazo en edades tempranas.  

Hicieron énfasis en que el embarazo de niñas y adolescentes es un problema de salud pública con consecuencias sociales y económicas graves, entre ellas: perpetúa la desigualdad, ya que agudiza el ciclo de pobreza y limita las oportunidades socioeconómicas para las mujeres adolescentes, y sus entornos familiares en comparación con las mujeres que fueron madres adultas.  

Agregaron que los embarazos no deseados en adolescentes también representan otro reto persistente: a menudo deriva en el abandono de recién nacidos. En este sentido apuntaron que la falta de madurez emocional, el acceso limitado a recursos económicos, la carencia de  redes de apoyo y la ausencia de orientación adecuada dificultan la toma de decisiones informadas y la capacidad de asumir la responsabilidad que implica la crianza.

Afirmaron que otro factor que incide directamente en el embarazo de niñas y adolescentes es la violencia física, la violencia sexual y el abuso dentro del entorno familiar, hasta la coacción ejercida por personas cercanas o conocidas, por lo que insistieron en que “atender los desafíos relacionados con la salud sexual y reproductiva, implica abordar, de igual forma factores de violencia, barreras de acceso a los servicios y proporcionar información y consejería”.

Finalmente, subrayaron que su propuesta busca garantizar la coordinación de autoridades federales, de las entidades federativas, municipales y de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, para garantizar el acompañamiento integral de niñas y adolescentes embarazadas desde el primer contacto institucional.