- Es indispensable la previsión, ya que la incorporación de una persona a una institución policial no ocurre de manera inmediata.
- También busca que se considere la asignación de una partida presupuestaria destinada a fortalecer los mecanismos de jubilación y retiro del personal policial.
- Además, se deben revisar las remuneraciones y contemplar ajustes salariales progresivos al personal policial.
A fin de que las autoridades competentes puedan iniciar oportunamente los procesos necesarios para formar a quienes habrán de incorporarse a las instituciones policiales, la senadora Juanita Guerra Mena, del Partido Verde, presentó un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado de Morelos, para que realice y remita un diagnóstico sobre las bajas previsibles de elementos policiales por jubilación, retiro, separación o cualquier otra causa, y establezca las acciones de planeación, reclutamiento, formación y certificación necesarias para garantizar la renovación oportuna del estado de fuerza policial en la entidad.
También busca exhortar al Congreso del Estado de Morelos para que, durante el análisis, discusión y aprobación del Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado para el ejercicio fiscal 2027, considere la asignación de una partida presupuestaria destinada a fortalecer los mecanismos de jubilación y retiro del personal policial, así como el reclutamiento, selección, formación y contratación de nuevos elementos, a fin de garantizar condiciones dignas para quienes concluyen su servicio, favorecer el relevo generacional y fortalecer el estado de fuerza de las corporaciones de seguridad pública en la entidad.
Por otro lado, la legisladora por Morelos exhortó a la Titular del Poder Ejecutivo del Estado de Morelos y a las y los 36 presidentes municipales de la entidad para que revisen las remuneraciones y contemplen ajustes salariales progresivos del personal policial tomando como referencia los parámetros nacionales de salario digno policial.
La senadora recalcó que la renovación del estado de fuerza policial debe ser entendida como un proceso permanente de planeación institucional; aseguró que la jubilación, el retiro, la separación del servicio, las bajas administrativas y otras causas de conclusión de la relación de servicio constituyen circunstancias que pueden modificar de manera gradual la capacidad operativa de una corporación.
Recordó que recientemente se han difundido notas informativas en las que se advierte sobre un posible déficit de elementos policiales en el estado de Morelos, así como la preocupación por el personal que se encuentra próximo a cumplir los requisitos para su jubilación, en este contexto dijo que es necesario contar con información actualizada sobre el estado de fuerza policial, el número de elementos próximos a retirarse y las previsiones institucionales para garantizar su reemplazo oportuno, a fin de evitar una disminución en la capacidad operativa de las corporaciones de seguridad pública.
Apuntó que de acuerdo con un informe del centro de investigación Morelos Rinde Cuentas, Yautepec es el municipio con menos policías por cada mil habitantes con una media de 0.4 con 43 elementos; por su parte, Cuernavaca, pasó de tener 794 policías a contar con 361 al corte del 2025, lo que representa una reducción del 43 por ciento.
La senadora explicó que las y los policías desempeñan una labor fundamental en la prevención del delito, la preservación del orden público, la protección de la integridad y el patrimonio de las personas, así como en la construcción de entornos seguros para las familias, y a menudo arriesgan su integridad física e incluso su vida en el cumplimiento de su deber, por lo que garantizar remuneraciones dignas y prestaciones adecuadas no debe considerarse únicamente una cuestión administrativa o presupuestaria, sino un componente relevante de la profesionalización y el fortalecimiento de las instituciones de seguridad pública.
Finalmente, la senadora ecologista dijo que no se trata solamente de contratar más elementos, sino garantizar que la renovación del personal policial se realice de manera ordenada, gradual y anticipada, evitando periodos en los que las corporaciones enfrenten vacantes que pudieron haber sido previstas con suficiente antelación, además de que la remuneración del personal policial ser proporcional con la naturaleza de sus funciones, el nivel de responsabilidad, los riesgos inherentes al servicio y las necesidades económicas que enfrentan.









