- Una restricción prolongada del suministro de gas natural puede afectar tanto la generación eléctrica como los procesos industriales que utilizan directamente este combustible, elevar los costos de producción y dificultar el cumplimiento de compromisos comerciales.
El senador Carlos Humberto Suárez Flores, del Partido Verde, presentó un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Energía, a Petróleos Mexicanos, a la Comisión Federal de Electricidad, al Centro Nacional de Control de Gas Natural y al Centro Nacional de Control de Energía a fortalecer la seguridad energética mediante acciones medibles para reducir la vulnerabilidad derivada de la dependencia del gas natural importado, desarrollar almacenamiento estratégico, mejorar la confiabilidad de la infraestructura y diversificar la generación eléctrica.
El legislador ecologista recordó que el pasado 5 de octubre se detectaron fallas en el gasoducto Tennessee Gas Pipeline que obligaron a aislar y cerrar temporalmente algunos tramos y afectaron los puntos de suministro denominados Río Bravo y Cenagas; al día siguiente el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) recibió una advertencia sobre una posible reducción de hasta 20 por ciento en los flujos de suministro. El 8 de octubre se informó que las fallas habían sido reparadas y que los envíos de gas hacia México estaban restableciéndose.
Sin embargo, aseguró que este incidente evidencia los riesgos que la dependencia del gas natural importado representa para la seguridad energética de México. Agregó que de acuerdo con datos de la Presidencia de la República, de abril de 2026, el consumo nacional se sitúa en aproximadamente 9 mil millones de pies cúbicos diarios, la producción de Petróleos Mexicanos (Pemex) alcanza 2 mil 300 millones y las importaciones ascienden a 6 mil 800 millones.
Por otro lado, el director general de Cenagas, Cuitláhuac García Jiménez, señaló que este combustible se utiliza para generar 62 por ciento de la electricidad nacional y que México carece de infraestructura de almacenamiento de gas natural y podría mantener el suministro únicamente hasta tres días ante un corte de las importaciones de Estados Unidos.
Recalcó que estas cifras apuntan a una alta dependencia del gas estadounidense y su elevada participación en la generación eléctrica constituyen un factor de vulnerabilidad para la seguridad energética de México. Dijo que una interrupción del abastecimiento podría afectar de manera crítica tanto a los usuarios directos del gas como a la continuidad del suministro eléctrico, por lo que insistió en que es necesario evaluar estos riesgos y fortalecer la capacidad de respaldo y las alternativas de abastecimiento.
Particularmente, el senador por Nuevo León destacó que para la entidad que representa, la continuidad del abastecimiento energético adquiere especial relevancia por el peso de su industria. Señaló que las actividades industriales representan aproximadamente 34.3 por ciento del producto interno bruto estatal, mientras que las manufacturas de la entidad aportan 12.7 por ciento de la actividad manufacturera nacional.
Afirmó que una restricción prolongada del suministro de gas natural puede afectar tanto la generación eléctrica como los procesos industriales que utilizan directamente este combustible, elevar los costos de producción y dificultar el cumplimiento de compromisos comerciales.








