- La legislación actual en nuestro país no reconoce de manera suficiente ni específica la dimensión del bienestar animal como fin legítimo del uso de medicamentos veterinarios.
- Médicos veterinarios zootecnistas enfrentan incertidumbre jurídica en su ejercicio profesional, y se restringe el acceso a intervenciones terapéuticas diseñadas para disminuir el dolor y el sufrimiento de los animales.
Con la finalidad de proteger a los animales, fortalecer el ejercicio profesional de los médicos veterinarios y elevar la calidad de los servicios de salud animal en México, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, presentó un Punto de Acuerdo para exhortar al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), para que emitan criterios técnicos que promuevan la actualización de las Normas Oficiales Mexicanas, a fin de que el uso de medicamentos veterinarios con fines de bienestar animal sea reconocido, regulado y supervisado de manera efectiva.
Explicó que en nuestro país, la práctica veterinaria enfrenta una limitación normativa: el uso de medicamentos de la industria veterinaria se encuentra regulado principalmente con un enfoque de control sanitario, productivo y de inocuidad de los alimentos, pero no reconoce de manera suficiente ni específica la dimensión del bienestar animal como fin legítimo del uso de medicamentos veterinarios.
En este sentido, destacó que el reconocimiento normativo del uso de medicamentos veterinarios permitirá contar con reglas claras que respalden la labor profesional de los médicos veterinarios, otorguen certeza jurídica y promuevan una práctica clínica más ética, responsable y acorde con los estándares internacionales.
- La iniciativa garantiza libros de texto y materiales didácticos gratuitos para fortalecer la formación sostenible de niñas, niños y jóvenes.
- La educación ambiental debe dejar de ser un contenido transversal y convertirse en asignatura obligatoria.
Señalaron que su propuesta parte del reconocimiento de que la crisis ambiental actual, generada por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas, representa una amenaza directa para la salud, la economía y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
En este contexto, los legisladores subrayaron que la educación ambiental es una herramienta clave para transformar la relación de la sociedad con la naturaleza, fomentar el uso sustentable de los recursos y fortalecer la prevención de desastres.









