Con su permiso, Honorable presidenta; estimados amigos, legisladoras y legisladores. El propósito de la Comisión, cuando pasa a fundamentar un dictamen, es que todos aquellos que no estuvieron presentes en la Comisión estén al tanto de cuáles fueron los argumentos fundamentales que soportan el sentido de este dictamen. El dictamen fue aprobado con 10 votos a favor, un voto en contra y una abstención.

Básicamente, la razón por la que se aprueba esta ratificación, se aprueba este dictamen, es que nos encontramos durante la comparecencia con una ciudadana, Jennifer Kriytel Castillo Madrid, con una solvencia absoluta en el tema sobre el cual la estábamos examinando.

El propósito de la comparecencia era saber si la persona propuesta por la Presidencia de la República efectivamente llena el perfil para el cargo para el que fue propuesta. La conclusión es inequívoca.

En primer lugar, cuenta de sobra con todos los estudios necesarios, toda la formación académica para cumplir con esta tarea. Lo segundo a examinar sería su trayectoria: 18 años en el servicio público y, a la vista de todos, está su expediente. Sin una sola impugnación a las tareas que ha desarrollado.

Lo tercero es saber si efectivamente podemos confiar en que va a realizar, con esas capacidades y esa experiencia, el trabajo que se le está encomendando. Quiero decirles que la compareciente expuso su plan de trabajo, y es un plan de trabajo estrictamente ceñido a lo que hoy necesitamos en la Administración General de Grandes Contribuyentes.

Solamente hay menos de 16 mil grandes contribuyentes en México, pero su aportación supera el 52% de la recaudación. O sea, amigos, se trata de designar a quien va a administrar a esos 16 mil y hacer que esta recaudación aumente, con una dificultad adicional: cuidar que se haga dentro de la legalidad.

Y hoy, por primera vez, escucho en un funcionario del Sistema de Administración Tributaria dos conceptos: hacerlo causando las menos molestias posibles y, segundo, hacerlo manteniendo la comunicación con el ente fiscalizado.

Pensaríamos que, si son tan pocos estos 16 mil y significan tanto para la economía, entonces hay que fiscalizarlos más. Hoy la compareciente nos ha dado una afortunada lección. No se trata de fiscalizarlos más, o de estar encima de ellos, o de atosigarlos y crearles un ambiente de inseguridad y zozobra. Al contrario, se trata de respaldar su actividad y se trata de fiscalizarlos bien. Eso es lo que la casi doctora Castillo Madrid expuso en su comparecencia de hoy.

Dice en su plan de trabajo: realizar únicamente una auditoría por contribuyente. Se acabó esa época de cacería de brujas que, ante la falta de conocimientos, ahogamos a los contribuyentes con auditorías.

Solicitar una muestra de las partidas sujetas a revisión y no el 100% de la información en procesos de auditoría. Si me vas a auditar, audítame en lo que tienes dudas. No paralices toda mi empresa, no me obligues a trasladar toda mi administración a resolver las dudas que tú tienes.

Y, de manera especial, por primera vez, oigo con satisfacción que el Sistema de Administración Tributaria identifica, reconoce y ubica la necesidad de combatir a las factureras. No se trata de emprender, insisto, una cacería contra quienes aportan y fortalecen la economía nacional.

Se trata de buscar, perseguir y castigar a aquellos que, aprovechándose de una debilidad del sistema, hacen o pretenden hacer de la economía precisamente un nuevo foco para delinquir, una nueva forma de obtener riquezas ilícitas.

Creo yo, con toda sinceridad, que no existe un solo argumento válido que no sea estrictamente político para negarle a esta extraordinaria funcionaria la posibilidad de desempeñar este cargo.

Enhorabuena, porque la comisión la encontró totalmente apta para hacerlo, y solicito a la Asamblea, a esta Comisión Permanente, que hoy le demos nuestro absoluto respaldo, porque estoy seguro de que tendremos una gran funcionaria haciendo la labor que México necesita.

Muchas gracias.