Muy buenas tardes, honorable Asamblea.

Con su permiso, diputada presidenta.

Primero que nada, quiero agradecer la confianza de todas mis compañeras y compañeros diputadas y diputados federales que integramos la bancada del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México en esta legislatura, en esta Cámara de Diputados, por la confianza de venir a hacer este posicionamiento en un tema importante para nuestro país, pero sobre todo en un tema que ha dado mucho de qué hablar y de gran expectativa mediática.

Quisiera comenzar por recordar quién es el Partido Verde y nuestro origen y de dónde venimos.

El Partido Verde, nace a finales de los años setenta por la convicción de una comunidad de vecinos de mejorar su entorno y cuidar el medio ambiente. Con este fin se organizaron para pasar del rescate de espacios verdes a integrar un proyecto más amplio que pusiera en la agenda pública los temas medioambientales.

En 1991, el Partido Verde participó por primera ocasión, con registro condicionado, en una elección federal, pero es, hasta la elección de 1997 cuando tuvimos nuestra primera representación en el Congreso de la Unión, con ocho integrantes en esta Cámara de Diputados.

Desde entonces, el Partido Verde ha sido parte del proceso que paulatinamente permitió una mayor apertura, pluralidad y democracia en México.

El Partido Verde tiene principios y causas que ha defendido con convicción a lo largo de su historia, siempre por la vía institucional y respetando a los poderes de la Unión. Lo anterior ha permitido que un número creciente de mexicanas y mexicanos confíe en las propuestas y en las candidatas y candidatos del Partido Verde para que los representen en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República.

Obtener la confianza de los ciudadanos implica una gran responsabilidad, y por ello nos hemos enfocado en hacer lo necesario para cumplirle a nuestros electores, para cumplirle a nuestros votantes y para no traicionar la confianza que nos otorgaron en las urnas.

Para cualquier partido que quiera cumplir sus compromisos de campaña y que no tenga por sí mismo los votos necesarios para hacerlos realidad, es indispensable hacer política: proponer, acordar, buscar consensos y asumir que la política es estar dispuesto a ceder en una parte de tus pretensiones para que los otros también lo hagan y así construir las mayorías requeridas.

En el Verde sabemos que para traducir nuestras propuestas en leyes es necesario crear acuerdos y construir mayorías. Así lo hemos hecho con todas las fuerzas políticas, a través del diálogo, del respeto y de la apertura para construir a favor de México.

Gracias a ello, hoy podemos decir con orgullo que casi el 80 % de la legislación medioambiental en nuestro país es resultado de nuestras propuestas, propuestas del Partido Verde. Haciendo política logramos que se reconociera en el texto constitucional el derecho a un medio ambiente sano, el derecho humano al agua y el principio de responsabilidad ambiental.

Del mismo modo, logramos la expedición o reforma integral de la Ley de Responsabilidad Ambiental, la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, la Ley General de Cambio Climático, la Ley de Desarrollo Forestal Sustentable y la Ley General de Economía Circular.

Treinta y cinco años después de nuestra primera representación en una elección federal, el Partido Verde ha incrementado su base electoral y en las pasadas elecciones para renovar el Congreso de la Unión, cinco millones de mexicanas y mexicanos nos dieron su voto y su confianza, sabiendo que haremos todo lo que esté a nuestro alcance para cumplir lo que ofrecimos en campaña.

Lo anterior, ha sido posible gracias a las diversas reformas electorales que, desde 1977, incrementaron el pluralismo político e hicieron más intensa la competencia electoral por ganar el apoyo de la ciudadanía.

Las reformas electorales son cambios a las reglas del juego que permiten el acceso de las diversas fuerzas políticas al poder público. Por ello, estas deben hacerse por consenso, para que todos los actores que participen estén de acuerdo y que los resultados no carezcan de legitimidad.

En el Partido Verde coincidimos y estamos a favor de que los procesos electorales sean menos costosos en nuestro país. Coincidimos con una reducción del financiamiento público que se otorga a los partidos. Pero este financiamiento, también hay dejarlo claro, debe realizarse de manera igualitaria, tanto en recursos económicos como en el acceso a los tiempos de radio y televisión, de tal manera que todas las fuerzas políticas inicien la contienda electoral en las mismas condiciones de competencia.

Consideramos que, si se modifica la Constitución en temas como las prerrogativas que se otorgan a los partidos para competir por el poder político, es oportuno aprovechar esta ocasión para establecer condiciones de auténtica igualdad entre todos los contendientes.

Coincidimos en que los vínculos entre representantes populares y ciudadanía pueden y deben fortalecerse, más la propuesta de listas por circunscripción no lograría este objetivo y podría propiciar una distorsión en la representación, ya que las diputaciones se asignarían a candidatos provenientes de entidades federativas con los padrones electorales más numerosos, es decir, aquellas con mayor densidad poblacional.

Esto concentraría muy probablemente la mayoría de las 100 diputaciones asignadas por esta vía, en detrimento de los candidatos provenientes de las entidades con un menor número de electores.

Hacer llegar a la ciudadanía de toda una circunscripción la oferta político-electoral de un candidato podría resultar materialmente muy complicado por la extensión territorial que se tendría que recorrer.

Por ejemplo, para abarcar completamente la tercera circunscripción, la cual agrupa siete entidades federativas, que se traducen en 1,053 municipios, cada candidato de los veinte propuestos por cada partido político tendría que recorrer aproximadamente 17 municipios y medio por día de los 60 días de campaña.

Este ejercicio, además, demandaría una cantidad significativa de recursos económicos que deberían destinarse a los gastos de campaña de cada uno de los 100 candidatos que propondría cada partido en el territorio correspondiente, en su búsqueda por obtener el triunfo en la contienda electoral, cuando el objetivo es claro y es reducir el costo de las campañas.

Otro elemento de la reforma electoral que consideramos podría replantearse para cumplir de mejor manera su objetivo, sin que termine habiendo una afectación a la pluralidad y la representación de las fuerzas políticas minoritarias, es la integración del Senado de la República, donde podrían asignarse dos senadurías al partido que obtenga el primer lugar, una a la primera minoría y una más a la segunda minoría. Esta alternativa permitiría garantizar la pluralidad política existente en cada estado.

Por lo anteriormente expuesto, compañeras y compañeros, el Grupo Parlamentario del Partido Verde no acompañará este dictamen que hoy se encuentra en discusión, y el voto será en contra.

Para dejar muy claro a esta Asamblea y a todo nuestro país, en el Partido Verde, desde 2018, hemos dado un respaldo total al proyecto de la Cuarta Transformación, votando a favor las 145 iniciativas enviadas por el Poder Ejecutivo y sometidas a votación en ambas cámaras, 28 constitucionales y 117 legales.

De ese tamaño es y ha sido el compromiso, que lo hemos dejado claro en ese tablero, las y los integrantes de estas legislaturas del Partido Verde en esta Cámara de Diputados y en el Senado de la República.

Claro que, como en todo en la vida, puede haber diferencias; pero en nuestro partido entendemos que estas se dirimen y se sigue adelante.

Hoy lo más importante es que creímos y creemos en la doctora Claudia Sheinbaum Pardo como la mejor persona y con el mejor proyecto para conducir los destinos de nuestro país.

Vamos a seguir apoyando a nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum, hasta el final, porque estamos convencidos de que es el camino correcto para México.

Por su atención, muchas gracias.

Es cuanto, diputada presidenta.