- Propuso la creación del Diagnóstico Nacional de Eficiencia Física y Recuperación de Volúmenes de agua.
- También establece un plan de gestión eficiente y reúso del agua para proyectos productivos con alta demanda hídrica.
Con la finalidad de garantizar la seguridad hídrica en nuestro país, así como atender el derecho humano al agua, la seguridad alimentaria, la continuidad de las actividades productivas, la protección de los ecosistemas y la capacidad del país para atraer y consolidar nuevas inversiones, el senador Carlos Humberto Suárez, del Partido Verde, presentó una iniciativa para reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales, en materia de seguridad hídrica, eficiencia hídrica para las actividades productivas, reúso, recuperación de volúmenes y gestión integrada de cuencas transfronterizas.
Aseguró que la escasez de agua no significa que el agua no exista, significa que a menudo se pierde por fugas, por infraestructura deteriorada, por falta de almacenamiento, por deficiencias en la medición o por una gestión ineficiente del recurso.
Por ello, propuso la creación del Diagnóstico Nacional de Eficiencia Física y Recuperación de Volúmenes de Agua, que buscará identificar dónde se encuentran las principales pérdidas, qué infraestructura requiere rehabilitación y cuánto volumen puede recuperarse, “cada fuga reparada, cada canal modernizado y cada sistema rehabilitado representa agua que vuelve a estar disponible para las familias, el campo, la industria y los ecosistemas”, expresó.
También explicó que se busca utilizar el agua con mayor eficiencia, por lo que su iniciativa establece un plan de gestión eficiente y reúso del agua para proyectos productivos con alta demanda hídrica, promoviendo la eficiencia, la recirculación, el tratamiento y el reúso. Aseguró que no se trata de imponer cargas burocráticas, se trata de impulsar una cultura de responsabilidad, innovación y aprovechamiento eficiente del agua.
Agregó que su propuesta fortalece las acciones para promover el tratamiento, el reúso y la circulación del agua donde sea técnica, económica y ambientalmente viable. También reconoce que no basta con tratar el agua, se requiere infraestructura para almacenarla, conducirla y aprovecharla oportunamente.
Explicó que esta reforma no crea nuevos derechos de agua, ni modifica el régimen vigente de concesiones y asignaciones, no altera la prioridad del uso doméstico y público o urbano, ni afecta la seguridad alimentaria o la protección de los ecosistemas, además, mantiene plenamente los compromisos internacionales de México en materia de cuencas transfronterizas, pero busca “administrar mejor, medir mejor, recuperar más, reutilizar más, planear mejor, porque una fuga reparada es agua recuperada”.
Agregó que su propuesta incluye, entre otras cosas, el concepto de “disponibilidad efectiva”, entendido como un indicador técnico de gestión y planeación que permite determinar qué cantidad de agua, atendiendo a su disponibilidad física, calidad, infraestructura de captación, almacenamiento, conducción, distribución, tratamiento, reúso y demás condiciones técnicas y operativas, puede ser utilizada de manera sostenible para los usos previstos en la Ley.









