El legislador ecologista comentó que el rápido crecimiento poblacional de la ciudad de México implica una demanda mayor de transporte público y particular, lo que hace que el parque vehicular aumente día a día y el uso de todos estos vehículos, entre 4 y 5 millones, según estimaciones, provoca consecuencias negativas en la calidad del aire.
Por ello, Sesma Suárez señaló que conjuntamente a los programas para erradicar la contaminación del aire, como el “Hoy no Circula”, se tomen medidas adicionales que estén orientadas a garantizar que el transporte público contamine lo menos posible.
De acuerdo con un estudio de la UNAM, el transporte público capitalino es el que más contamina porque sus recorridos son entre 4 y 5 veces más que los de un auto particular; estas unidades tienen mayor tasa de emisiones de monóxido de carbono, hidrocarburos y óxidos de nitrógeno, pues viajan más de 100 mil kilómetros por año, por lo cual desgastan en menor tiempo los convertidores catalíticos en comparación con los autos particulares.









