Con su venia diputada Presidenta:
Compañeras y compañeros diputados:
Problemas como la escasez de alimentos, la pobreza y la degradación de recursos naturales, están íntimamente relacionados, sin embargo, una herramienta útil para hacerle frente a estas dificultades es el desarrollo de la agricultura sostenible.
En México, una de las técnicas de cultivo tradicionales empleadas por los mexicas desde el Siglo XVI, fue el método de las chinampas. Esta adquirió su máximo esplendor hacia el año 1519 ocupando la mayor parte del Lago Xochimilco.
Su combinación con otros métodos como la irrigación por canales y la construcción de bancales permitió proveer de alimentos a su población.
A pesar del auge de las chinampas durante la época prehispánica, la llegada de los españoles y la transformación sociocultural provocaron que la utilización de las mismas para la siembra de hortalizas disminuyera drásticamente conservándose este sistema de cultivo sólo en algunas zonas de la Ciudad de México, como Tláhuac y Xochimilco.
Así, debido a la riqueza cultural que el cultivo en chinampa representa para México, en el año 1987 la UNESCO inscribió al Centro Histórico de la Capital del País y a la zona chinampera de Xochimilco dentro de la lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que sus siglas son UNESCO.
No obstante la labor del campesino en el país y en la Ciudad nunca llegó a ser valorada como debió, de modo tal que en el presente la labranza en chinampa está prácticamente abandonada, lo cual pone en riesgo el carácter de Patrimonio de la Humanidad.
Una de las principales causas de abandono es la falta de interés y de apoyos económicos para impulsar la siembra de hortalizas a través de este tipo de sistemas de cultivo por parte de las autoridades locales y delegacionales.
Esto, porque a pesar de ostentar un reconocimiento internacional del valor cultural que las chinampas poseen, ninguna autoridad local ha realizado acciones tendientes a rescatar esta tradición y apoyar a los agricultores en este caso a los chinamperos que pese a todo pronóstico continúan utilizando esta técnica milenaria de cultivo para la obtención de hortalizas.
Creemos que en Xochimilco puede reactivarse la industria agrícola generando así fuentes de empleo, las cuales pudieran proveer de beneficios a la comunidad, pero para ello se necesita apoyo de reactivación económica.
En este sentido, creemos prudente que la Secretaría de la Ciudad de México identifique estas áreas de oportunidad y asuma este tipo de retos como suyo y las dote de apoyo económico, logístico, tecnología y todo lo cual pudiera requerirse para mayores fuentes de labores en las zonas chinamperas de Xochimilco y Tláhuac.
En este sentido, sin duda, es oportuno la intervención de la Secretaría de Desarrollo Económico, Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades y Desarrollo Social, ya que las facultades reconocidas en la Ley Orgánica de la Administración Pública del Distrito Federal les conceden en sus respectivos artículos 23 Quintus, 25 y 28 la competencia de proveer y generar oportunidades en pro de los productores agrícolas de Xochimilco.
No podemos permitir la pérdida de nuestra identidad y mucho menos el abandono de quienes cada día se esfuerzan por salir adelante.
Xochimilco es reconocido principalmente por su zona chinampera como patrimonio cultural de la humanidad, junto con Tláhuac, que también mantiene una importante zona chinampera y que los productores están pidiendo a gritos apoyos en todos los sentidos.
Principalmente están pidiendo que se visibilicen, ya que creemos que en la Ciudad de México no existen campesinos, no existen productores cuando los tenemos marginados, relegados y sobre todo los tenemos en una situación de vulnerabilidad.
Debido a que las chinampas se encuentran abandonadas precisamente por falta de este apoyo que necesitan y principalmente para que se mantenga el título como patrimonio cultural de la humanidad. Necesitamos reactivar la zona chinampera de Xochimilco y Tláhuac en todas sus extensiones.
Es cuanto, diputada Presidenta.
PARTIDO VERDE ECOLOGISTA DE MÉXICO
