- Más de 236 toneladas de plástico al día genera el comercio electrónico en la capital y el Verde busca frenar el daño desde el origen: el empaque
Lo que parece comodidad, pedir algo por internet y recibirlo en casa, está dejando un problema enorme: montañas de plástico que nadie ve, pero todos pagamos. Frente a esto, la diputada Elvia Estrada del Partido Verde en el Congreso de la Ciudad presentó una iniciativa para ponerle un alto a los empaques contaminantes del comercio electrónico.
La propuesta va directo al grano: prohibir los plásticos de un solo uso en el embalaje de productos comprados en línea, salvo los que sean compostables. Además, busca que las empresas usen menos material, reutilicen empaques y apuesten por opciones reciclables. La idea es simple: dejar de generar basura desde el origen.
Y es que las cifras ya son alarmantes. Tan solo en 2022, el comercio electrónico generó más de 236 toneladas diarias de residuos plásticos en la CDMX, lo equivalente a 29 camiones de basura llenos cada día. Al año, esto suma más de 86 mil toneladas, según datos de la Secretaría del Medio Ambiente analizados por Oceana, organización internacional sin fines de lucro dedicada a la protección, conservación y restauración de los océanos del mundo.
Pero el golpe no es solo ambiental, también es al bolsillo. En 2021, la Ciudad de México gastó 1,779 millones de pesos en manejar residuos plásticos, incluyendo 53.4 millones de pesos en basura innecesaria del comercio electrónico. Es decir, el costo de esa contaminación lo está absorbiendo la ciudadanía.
A nivel local, el problema se siente fuerte: el 41% de los plásticos recolectados son de baja densidad (los más difíciles de reciclar) y el 35% de la basura proviene de empaques. A nivel global, la situación no mejora: el comercio electrónico generó más de 1,534 millones de kilogramos de plástico en 2021, y la cifra sigue creciendo.
Finalmente, la legisladora señaló que el comprar en línea no puede seguir siendo sinónimo de contaminación. Con esta iniciativa buscan no solo cambiar la ley, sino también la forma en que consumimos, para que pedir algo en línea no siga costándole tanto al medio ambiente.
