El diputado ecologista, Felipe Miguel Delgado Carrillo, planteó modificar las leyes de Seguridad Nacional, la General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, la Orgánica de la Administración Pública Federal y el Código Penal Federal, a fin de que se consideren como delitos que atentan contra la seguridad nacional toda acción que se cometa contra las bases de datos de la población sin autorización.
Para frenar la difamación y la violencia digital que sufren algunos médicos veterinarios, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín exhortó a la Secretaría de Gobernación, a la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, así como a las fiscalías estatales a impulsar acciones para prevenir y atender estos casos; además de exhortar a las principales plataformas digitales que operan en México a robustecer sus protocolos de denuncia y respuesta para atender esta problemática.
El senador ecologista lamentó que, cada vez con mayor frecuencia, los médicos veterinarios zootecnistas sean objeto de campañas de desprestigio, acusaciones infundadas y amenazas a través de redes sociales, lo que afecta no solo su honor y reputación, sino también el ejercicio de su labor profesional. Agregó que estas acciones pueden derivar en daños morales, económicos e incluso en un deterioro de la confianza pública hacia la profesión.
Dijo que a pesar de que nuestra legislación contempla mecanismos para proteger a las personas frente a ataques al honor y la reputación, existe un vacío en la aplicación de estas disposiciones frente a la violencia digital que ocurre en redes sociales, donde la velocidad y el alcance de los mensajes generan un impacto mucho mayor que en los medios tradicionales.
Aseguró que este exhorto no busca limitar la libertad de expresión ni censurar opiniones legítimas, sino garantizar que el gremio veterinario cuente con herramientas claras para denunciar y que las autoridades actúen de manera eficaz cuándo exista difamación, hostigamiento o amenazas digitales, esto con la finalidad de “proteger la integridad profesional de quienes desempeñan un papel clave en la salud animal, la sanidad agroalimentaria y el bienestar de la sociedad”.
Finalmente, agregó que su Punto de Acuerdo también exhorta a colegios y asociaciones de médicos veterinarios a establecer canales institucionales de acompañamiento y orientación jurídica para los médicos veterinarios que enfrenten violencia digital en el ejercicio de su actividad profesional.
La diputada Hilda Magdalena Lacerío Valdés integrante del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (GPPVEM), propuso reformar la Ley Federal del Trabajo (LFT), para ampliar el permiso de paternidad a diez días laborables con goce de sueldo, a trabajadores por el nacimiento de sus hijos y de igual manera en el caso de la adopción de un infante.
La legisladora ecologista explicó que en México, el nacimiento o adopción de una hija o un hijo constituye un momento clave para la organización familiar y la distribución de las responsabilidades de cuidado. Sin embargo, el marco jurídico laboral vigente mantiene una marcada asimetría entre los derechos reconocidos a las madres y a los padres trabajadores, lo que reproduce desigualdades estructurales en el ámbito del trabajo remunerado y no remunerado.
Destacó que la ley reconoce a las personas trabajadoras en periodo de gestación, el derecho a un descanso de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto; asimismo, en caso de adopción de un infante, se les otorga un descanso de seis semanas con goce de sueldo posteriores al día en que lo reciban. En contraste, a los hombres trabajadores únicamente se les concede un permiso de paternidad de cinco días laborables con goce de sueldo por el nacimiento de sus hijas o hijos, o por la adopción de un infante.
Esta realidad se ve reflejada en la Encuesta Nacional sobre uso del Tiempo del INEGI, en la cual se destaca que las mujeres dedicaron, en promedio, 9.4 horas más a la semana que los hombres al cuidado de niñas y niños de 0 a 5 años, lo que marca una distribución desigual del trabajo de cuidados desde la primera infancia y, además, perpetúa desigualdades estructurales en el mercado laboral y en el ámbito familiar.
Por ello, resaltó que su propuesta, que reforma el artículo 132, fracción XXVII Bis, de la Ley Federal del Trabajo, busca avanzar hacia un modelo de cuidados más justo, equitativo y acorde con los estándares constitucionales e internacionales en materia de derechos humanos, igualdad de género y trabajo digno
"Resulta indispensable avanzar hacia un diseño normativo de los permisos parentales que promueva la corresponsabilidad y contribuya de manera efectiva a la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres.", subrayó.