Con la venia de la Presidencia:

El día nos encontramos en la posibilidad de ratificar una reforma constitucional para resarcir una deuda con nuestras raíces históricas. La reforma que se somete el día de hoya nuestra consideración, tiene por objeto el reconocimiento de los pueblos afromexicanos, sus comunidades y reagrupamientos sociales y culturales, como integrantes de la composición pluricultural de la Nación, puesto que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, actualmente no los considera como pueblo originario.

Esta reforma constitucional no se puede considerar como un reconocimiento improvisado, ya que de acuerdo con los datos de la encuesta intercensal de 2015 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 1 millón 381 mil 853 personas se reconocen como afrodescendientes mexicanos.

Ellos se distribuyen en el territorio nacional en numerosas comunidades de los estados de México, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco, circunstancia que refleja la dispersión de la que fueron objeto durante siglos con motivo de la esclavitud y el desarraigo al que fueron obligadas las primeras generaciones que llegaron al territorio nacional a partir del siglo XVI.

A diferencia de los pueblos y comunidades indígenas, los afromexicanos no han logrado concretar en su beneficio lo establecido en el último párrafo del artículo 2° constitucional, el cual señala que toda comunidad equiparable a los pueblos indígenas gozará de los mismos derechos. Ello a pesar de que la conciencia de su identidad está plenamente arraigada como personas y comunidades, la cual, desde luego, es motivo de orgullo e identidad.

Debemos decir que el bajo nivel de reconocimiento que, en su calidad de afrodescendientes se les ha conferido, tanto desde la perspectiva normativa como desde el ámbito de las políticas públicas, ha generado un fenómeno de invisibilidad social que los expone, muchas veces, a condiciones de discriminación institucional y, en general, a situaciones de exclusión y vulnerabilidad.

Ante ello, es oportuno destacar que en octubre de 2015, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos presentó el "Estudio Especial sobre la Situación de la Población de México a través de la Encuesta Intercensal 2015". En dicho documento se señala que las personas afrodescendientes demandan su incorporación a la educación, salud y al desarrollo económico culturalmente pertinentes, así como la preservación de su cultura, la consulta previa, libre e informada y la participación política.

En ese sentido, para el Partido Verdees impostergable el reconocimiento de los pueblos afromexicanos en nuestra Carta Magna y por ello es que votaremos a favor de esta reforma, ya que consideramos que esta inclusión sentará un precedente significativo en el orden jurídico mexicano en materia de reconocimiento de derechos, así como una nueva percepción social de la conformación e identidad nacional.

Estimadas diputadas y diputados:

Por todo lo anterior, los quiero exhortar de la manera más atenta y respetuosa a votar a favor de esta reforma constitucional, con la cual se busca sacar a las personas, pueblos y comunidades afrodescendientes mexicanas de la invisibilidad en la que se encuentran, brindarles el reconocimiento explícito de su existencia y sentar las bases jurídicas para el ejercicio de sus derechos, a título individual y colectivo.

Lo anterior no solo beneficiará a este sector de la poblaciónmexicana, sino que nos hará más grande y noble como país.

Muchas gracias.

Es cuánto, señor Presidente.

PARTIDO VERDE