Con la venia de la Presidencia.

Compañeras y compañeros Diputados.

Sin duda, la educación es el principal medio para permitir que las personas en situación de vulnerabilidad social tengan posibilidades de salir de la pobreza. Igualmente, la educación cumple una función central en la autonomía y la liberación del ser humano, pues es un mecanismo de protección contra los abusos, promueve el respeto a los derechos y a la democracia y es una de las mejores inversiones financieras que pueden hacer los individuos y los países.

En este mismo contexto se encuentra la educación ambiental, la cual forma parte de la base para mejorar nuestro entorno y el desarrollo sostenible, ya que contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas, así como al acceso a la educación inclusiva y equitativa. También ayuda a abastecer a la población de las herramientas necesarias para desarrollar soluciones innovadoras a sus problemas cotidianos y a los problemas más grandes del mundo, como son el deterioro ambiental y el cambio climático.

Es por ello que en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, la educación ambiental es entendida como una materia transversal al resto de las asignaturas de los currículos académicos de todos los niveles de enseñanza, pues los Objetivos de Desarrollo Sostenible, también conocidos como Objetivos Mundiales, son una llamada a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad por medio es la educación ambiental.

Y es que la degradación y el agotamiento ambiental, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México generan costos equivalentes al 4.6 por ciento del Producto Interno Bruto.

Dicho costo se divide en dos partes. Un 4 por ciento que corresponde a la degradación ambiental por emisiones al aire, contaminación al agua, residuos sólidos y degradación de suelo; mientras que el restante 0.6 por ciento es el costo económico registrado en el país por agotamiento de recursos forestales, agua subterránea e hidrocarburos.

Las emisiones contaminantes al aire generan el principal costo en la degradación del medio ambiente con 3 por ciento del Producto Interno Bruto y derivan de autos particulares, camiones de pasajeros, camiones de carga y taxis, principalmente.

Enseguida se ubica la degradación del suelo con un 0.4 por ciento, los residuos sólidos con 0.3 por ciento y la contaminación del agua con 0.2 por ciento.

En relación a la Ciudad de México, es de resaltar que el problema no es solo de tamaño. Es, sobre todo, un problema de crecimiento.

Esto porque debido al rápido aumento de la población, la expansión de la mancha urbana y el aumento del parque automotriz, hace muy difícil abastecer de servicios a la ciudad y mantener al mismo tiempo la calidad del ambiente.

De esta manera, la creciente demanda de satisfactores y el consumo que provoca el crecimiento poblacional, son los principales responsables de los grandes problemas ambientales que enfrenta la ciudad.

Sin duda, esto representa un gran desafío para la educación ambiental, toda vez que la misma debe estar dirigida a la construcción del conocimiento y su comunicación para combatir toda esta problemática. Ni más ni menos.

La formación de esta cultura ambiental y de respeto hacia cualquier manifestación de vida existente en nuestro entorno, exige hacer un análisis y evaluaciones que permitan conocer los mecanismos que pongan un alto al deterioro de los recursos naturales ya impactados, las técnicas de recuperación hacia éstos y las acciones y programas que garanticen la conservación futura del mayor número de esos recursos aun existentes en nuestro planeta.

De ahí la importancia del dictamen que hoy se pone a nuestra consideración, porque solo con educación ambiental podemos adquirir la cultura necesaria para atender dichos retos.

En virtud de todo ello, el Partido Verde votará a favor del dictamen en cuestión, pues consideramos que una parte indispensable en la protección y conservación del medio ambiente, así como de la mitigación del Cambio Climático, es la toma de consciencia y la disponibilidad de información para el aprovechamiento racional de los recursos naturales a través de la educación ambiental.

Esta educación también servirá para la conservación, mejoramiento y cuidado de nuestros recursos naturales, que al mismo tiempo propicie el desarrollo y una mejor calidad de vida para los habitantes de la Ciudad de México.

Finalmente, no quisiera dejar de mencionar que lo más relevante de la reforma contenida en presente dictamen, es que con las disposiciones que se aprueban será posible la impartición de actividades extracurriculares con contenidos ambientales que deban incluirse en los planes y programas de estudio de las materias afines que se impartan desde la educación inicial, la preescolar, la básica, la media superior y la normal para la formación de maestros de educación básica y media superior, en los que además se incluyan los conceptos y principios fundamentales de la ciencia ambiental, el desarrollo sustentable y la prevención del cambio climático.

Por esto es que invitamos a todas y a todos a votar a favor del presente dictamen.

Por su atención, muchas gracias.

Es cuánto, Sr. Presidente.

PARTIDO VERDE